VISA AMERICANA RECHAZADA

¿Me quedaré con las ganas de ir a New York?

 

En Universal Studios, 1998

Cuando cumplí 15 años mi tía nos invitó a mi familia y a mi a Estados Unidos. Era mi viaje de quinceañera y me fui a ver a Mickey Mouse. Todo el trámite estuvo a cargo de la agencia de viajes que contrataron y voila, para el Thanksgiving de 1998 andaba por Orlando, Florida.

Sin embargo, era una época difícil con la separación de mis padres y esa adaptación que conlleva semejante ruptura, además, en el 99 empezaba la universidad para mi y habían otras prioridades en tiempo y en inversión. Así que cuando sentí, esa visa que me dieron por 5 años se venció… ¡Si hubiera sabido lo que significaba haber perdido ese timing!

Unos años después, por cuestiones de trabajo, se me presentó la oportunidad de viajar a Asia, y el viaje requería una escala en Estados Unidos, por lo que apliqué para la visa en un estado mental tan tranquilo y relajado que se vio alterado con la sorpresa de que “no era elegible para la visa”.

The Bund, Shanghai, China, 2007

En esa oportunidad asumimos todos los involucrados (mi jefa, mi familia y yo) que era porque aún no tenía el título universitario, mi salario era limitado y no tenía en realidad ningún vínculo fuerte a mi país (soltera, sin hijos, sin deudas, etc.).  Así que algunos meses más tarde debía regresar a China, aplicamos a la visa de tránsito, con todo el respaldo respectivo de mi trabajo, etc.  DENEGADA.  Otra vez.

Esa segunda vez en realidad ni revisaron mi papelería ni nada. Así que me sentí la persona más indeseable… “¿Por qué mi perfil no les gusta??”.  Y nada, hubo que viajar por México, hice otras salidas sin pasar por EEUU, y pasó el tiempo.

Estos últimos años los he dedicado a mucho estudio y emprendimiento, incluso, a la deuda hipotecaria necesaria en mi vida de soltera.  Saqué una maestría, tengo trabajo estable y soy catedrática universitaria en dos instituciones, lo cual, pensé, demuestra un perfil diferente. 

WRONG AGAIN

Hoy que me presenté a la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, con el suficiente tiempo de anticipación, me llevé la desagradable sorpresa de nuevo: sigo sin poder “demostrar que no tengo vínculos fuertes en mi país”. ¡Por favor! ¿Porque soy soltera y sin hijos? ¿Acaso una deuda hipotecaria de más de 20 años no significa nada?

Entonces, ¿es un asunto de discriminación? ¿Me discriminan por mi estatus civil?

Me gustaría que alguien que conozca como funcionan esos sub-mundos me cuente qué puede ser la razón por la que soy indeseable para ingresar a ese país.

Los gringos se quejan de los inmigrantes ilegales pero niegan la entrada a profesionales que lo único que queremos es hacer turismo. Por eso y muchas otras razones, seguiré prefiriendo a los europeos y no a los big shots de los gringos.

Muchas gracias Embajada Americana, me hicieron perder dinero, tiempo y por supuesto, cantidades increíbles de bilis. Y lo peor: las ganas de viajar a su país.