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La publicidad nativa: la preferencia del consumidor de hoy

Estás viendo un vídeo muy interesante en Facebook cuando de repente te aparece algún mensaje que te anuncia que éste se interrumpirá unos segundos mientras ves publicidad… ¡Y mejor cierras el video!

Ese tipo de experiencias han sido constantes en el mundo offline (marketing tradicional que interrumpe), pero lamentablemente se replican también en el mundo online.

Sin embargo, ¿qué tanto este tipo de acciones benefician al consumidor?

Tomado de “El auge de la publicidad nativa y el declive de las suscripciones de los consumidores” de Hubspot.

Mimi An, de Hubspot, dice que cuando los clientes toman el control suceden cambios radicales, en el contexto de cómo los consumidores actualmente se están inclinando hacia la publicidad nativa en vez de la tradicional. Por eso, cada vez más, los clientes cierran videos o cancelan suscripciones: ellos están tomando el control. Ya no quieren ser interrumpidos. 

Por lo anterior, Hubspot nos sugiere que busquemos la forma de hacer que nuestros anuncios sean menos molestos, al usar formatos discretos como la publicidad nativa. Algunos ejemplos de estos son las listas de promocionadas de Amazon o los publirreportajes de BuzzFeed..

Al final, nos interesa no molestar a nuestros consumidores, ¿cierto? En especial, lo que debemos cuidar es que el contenido que compartamos con éstos sea de valor, que sea relevante.

En el próximo post revisaré algunos ejemplos puntuales de qué es publicidad nativa.

 

Referencias:

An, M. El auge de la publicidad nativa y el declive de las suscripciones de los consumidores, Hubspot, 2016.

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¿Estás ofreciendo lo que tu posible cliente busca?

El Internet es un mar con aguas demasiado profundas como para no perderse fácilmente entre esa cantidad de información que existe.

Basta con buscar en Google alguna frase que empiece con el famoso “How to...” (en inglés) y se empiezan a desplegar automáticamente una serie de posibles complementos a la frase.

Hemos hablado en el pasado cómo en el enfoque del Inbound Marketing el punto es ser encontrado por el cliente cuando éste esté listo luego de analizar si le podemos proveer lo que busca.

Si nos enfocamos solamente en promover lo que vendemos sin ningún valor agregado, será bastante difícil destacarse entre el mar de información.

Por ejemplo, si lo que vendes son productos orgánicos, dale a tu prospecto información de valor sobre beneficios de usar los productos orgánicos, qué ganará él o ella por consumir productos orgánicos, cómo aporta al medio ambiente el usar productos orgánicos, etc, etc.

Lamentablemente, todos queremos resultados inmediatos, y algunos clientes a quienes he asesorado sobre el tema me han compartido su sensación de que hacer esto les llevará invertir tiempo y tener que esperar… Pero ojo, mientras más tarde empiezas más tarde verás los resultados. 

Después de todo, no significa que no puedas apoyarte en otras estrategias tradicionales como invertir en publicidad pagada mientras ves frutos de tus estrategias inbound.

 

 

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Black Mirror: el lado más oscuro de nuestro reflejo

Siempre he sido asidua a seguir series de televisión, y ahora con el ya indispensable Netflix, no perderse una serie nunca fue tan sencillo – Netflix tiene sus desventajas también, pienso, pero eso es tema para otro día- .

Desde que nos suscribimos a esta plataforma en casa, he disfrutado dos o tres veces de la serie británica Downton Abbey, he visto las dos temporadas de Stranger Things, he revisitado series de mi adolescencia como Gilmore Girls o Friends, intenté terminar de ver The X-files, un clásico de clásicos pero sin más la quitaron de la plataforma de la noche a la mañana…En fin, siempre hay algo que ver.

Entre las series que me han enganchado últimamente es Black Mirror (2011 – ). Sé que ya no es novedad, ya va por la quinta temporada, pero yo no había tenido oportunidad de verla hasta hace un par de meses empecé.

Aparte del obvio tema de la tecnología, que es un elemento indispensable en cada episodio, y sumamente interesante, cada episodio que he visto está tan bien escrito que son prácticamente como pequeños ensayos que cubren una temática específica, siempre, relacionada al lado más oscuro del ser humano. 

Aunque no he visto todos los episodios, de los que si he visto quisiera resaltar Fifteen Million Merits (S1x 2), Be Right Back (S2 x 2) y  USS Callister (S4 x 1).

Mi sugerencia es que no se dejen guiar necesariamente por las listas que abundan en Internet. En lo personal coincido con algunas y con otras no, lo mejor, es que cada uno se forme su propia opinión viendo la serie.

 

CIne, Familia, Introspectiva

Nunca es muy tarde para ‘reinventarse’

Hace muchos años, unos 10 quizás, estaba en un momento de mi vida en que había ocurrido un cambio en mi set de valores y mi pensamiento se había visto confrontado ante teorías y propuestas nunca antes analizadas. Por un lado, estaba ante un momento incierto profesionalmente, y por otro, a nivel personal estaba en una crisis existencial.

Cuando algo nos provoca un choque al statu quo es usual sentirse al borde del precipicio, especialmente si son asuntos de tipo digamos, ideológico, no en el sentido político o de determinado movimiento, sino en el sentido filosófico de la palabra: ese conjunto de creencias e ideas con las que nos desarrollamos.

Recuerdo muy bien que en medio de esa sensación de desasosiego, un sábado al medio día, tomé una decisión que en sí podría parecer insignificante pero que significaría un hito en mi vida.

Antecedentes

Nací y crecí en un hogar estable que me proveyó del amor y cuidados necesarios para desarrollarme, algo por lo que vale la pena estar agradecida para toda la vida considerando la importancia de esos años de infancia en la vida de una persona.

Una parte muy importante de mi vida de niña y de adolescente fue la participación activa en las actividades religiosas de la iglesia a la que asistíamos con mi familia, lo cual definitivamente cimentó mi serie de valores y forjó mi carácter en gran parte.

Sin embargo, no todo es color de rosa cuando se crece con ciertas restricciones de tipo moral ya que eventualmente uno se cuestiona la razón por la que es “pecado hacer esto o aquello”. Pero más allá de eso, lo que impactó mi mundo siendo aún muy joven e inmadura fue la ruptura familiar que vivimos.

Aunque hoy puedo hablar de eso sin problema, hace unos 20 años viví el primer gran golpe de mi vida. Es ver cómo todo se derrumba todo alrededor (eso es tema para otro post), y saber que se tiene uno que agarrar de algo para no hundirse. Para mi, ese algo fue mi vida en la iglesia, mis amigos y las actividades en las que participaba. Debería decir que fue solamente DIOS, pero lo cierto es que busqué refugio en la gente principalmente.

Y bueno, la gente nos defrauda y no siempre cumple las expectativas que se tienen de ella, sobre todo si son muy altas e imposibles de cumplir, como las que yo misma les impuse.  Así que llegaría otra ruptura en mi vida: la religión (soy creyente, pero ya no me considero religiosa).

Entonces..

Volviendo a aquel día sábado al medio día, sabía que tenía que cambiar mi rutina y algo que me empujara a conocer nuevas cosas.

Dicen que “la magia ocurre al salir de la zona de confort”, así que ese día decidí visitar un centro cultural en donde impartían cada sábado un taller de apreciación de cine, completamente gratis.  “Perfecto”, pensé.

Siempre me había gustado el cine, pero mi repertorio era limitado en realidad. Afortunadamente mi hermana y yo tuvimos acceso a una programación por cable de calidad mientras crecíamos y así es como vi uno que otro clásico durante esos años, y éramos asiduas a las películas de TV de canales como HBO.

Pero aquel taller era otra cosa.  Allí descubrí a Buñuel y a Godard, el cine mudo y el cine con tintes polémicos.  Supe que habían más historias que conocer y más formas de contar estas historias, más allá del típico estilo norteamericano en donde el soundtrack es protagonista.  Habían otras realidades fuera de los mundos perfectos de Hollywood y … me enamoré.

Me enamoré por completo del cine y ese taller significó un inicio para mí porque a partir de allí decidí involucrarme en cuantas actividades necesitara para ampliar mis horizontes.  Y de aquí en adelante… bueno, ya habrá más posts.

El punto es que, aunque “reinventarse” no existe en el DRAE, quiero usarlo porque denota ese proceso de re-hacer algo. Si uno de los significados de “inventar” en el DRAE es “Hallar o descubrir algo nuevo o no conocido”, me gustaría añadirle entonces “..cuantas veces sea necesario”.

Y eso es para mí reinventarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VISA AMERICANA RECHAZADA

“Razones por las que no califico a una visa de no inmigrante”

Como ya les conté en mi post anterior, hoy me rechazaron por tercera vez la visa para viajar a Estados Unidos como turista.

Aparte de lo que ya expresé en el post mencionado y en el respectivo videoblog, opino que lo mínimo que uno como candidato, que ya pagó más de $160,00 (porque hay que invertir en fotos, parqueo carísimo y otros), merece es recibir una explicación clara y concisa de por qué el oficial percibe que uno es “no apto” para viajar.

Pero no, lo único que entrega el oficial – de muy mal modo, dicho sea de paso – es un papel impreso en color verde que repite el mismo párrafo que el que recibí hace 10 años. En resumen, “que no pude demostrar vínculos fuertes a mi país de origen”, lo cual intentan explicar como cuestiones profesionales o familiares, las cuales en mi caso ni siquiera se dignaron a revisar.

Veamos:

Vínculos profesionales:

  • Estudié en la Universidad Rafael Landívar una licenciatura, un diplomado, un técnico y una maestría.

Vínculos de trabajo:

  • Trabajo en dos universidades privadas del país

Vínculos de estudio:

  • Estudio actualmente una maestría en Universidad Galileo.

Vínculos de familia:

  • Aunque NO tengo hijos ni esposo, si pago junto con mi madre una propiedad de aquí a los siguientes 20 años.

Vínculos de lazos sociales:

  • Pertenezco a distintos grupos culturales y asociaciones que creo que demuestran mi vínculo al país.

Vínculos que le obligarían a regresar al país:

  • Aparte de las deudas que tengo encima, tengo dos trabajos a los cuales regresar más mi labor como docente, de la cual tengo cartas que jamás vieron la luz del día.

 

Entonces,

¿Cómo puedo hacer para demostrar que mis circunstancias han cambiado? ¿Tengo que casarme y meterme a la aventura de la maternidad SOLO para poder viajar?

 

Ustedes diganme. Cuéntenme qué piensan.

 

VISA AMERICANA RECHAZADA

¿Me quedaré con las ganas de ir a New York?

 

En Universal Studios, 1998

Cuando cumplí 15 años mi tía nos invitó a mi familia y a mi a Estados Unidos. Era mi viaje de quinceañera y me fui a ver a Mickey Mouse. Todo el trámite estuvo a cargo de la agencia de viajes que contrataron y voila, para el Thanksgiving de 1998 andaba por Orlando, Florida.

Sin embargo, era una época difícil con la separación de mis padres y esa adaptación que conlleva semejante ruptura, además, en el 99 empezaba la universidad para mi y habían otras prioridades en tiempo y en inversión. Así que cuando sentí, esa visa que me dieron por 5 años se venció… ¡Si hubiera sabido lo que significaba haber perdido ese timing!

Unos años después, por cuestiones de trabajo, se me presentó la oportunidad de viajar a Asia, y el viaje requería una escala en Estados Unidos, por lo que apliqué para la visa en un estado mental tan tranquilo y relajado que se vio alterado con la sorpresa de que “no era elegible para la visa”.

The Bund, Shanghai, China, 2007

En esa oportunidad asumimos todos los involucrados (mi jefa, mi familia y yo) que era porque aún no tenía el título universitario, mi salario era limitado y no tenía en realidad ningún vínculo fuerte a mi país (soltera, sin hijos, sin deudas, etc.).  Así que algunos meses más tarde debía regresar a China, aplicamos a la visa de tránsito, con todo el respaldo respectivo de mi trabajo, etc.  DENEGADA.  Otra vez.

Esa segunda vez en realidad ni revisaron mi papelería ni nada. Así que me sentí la persona más indeseable… “¿Por qué mi perfil no les gusta??”.  Y nada, hubo que viajar por México, hice otras salidas sin pasar por EEUU, y pasó el tiempo.

Estos últimos años los he dedicado a mucho estudio y emprendimiento, incluso, a la deuda hipotecaria necesaria en mi vida de soltera.  Saqué una maestría, tengo trabajo estable y soy catedrática universitaria en dos instituciones, lo cual, pensé, demuestra un perfil diferente. 

WRONG AGAIN

Hoy que me presenté a la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, con el suficiente tiempo de anticipación, me llevé la desagradable sorpresa de nuevo: sigo sin poder “demostrar que no tengo vínculos fuertes en mi país”. ¡Por favor! ¿Porque soy soltera y sin hijos? ¿Acaso una deuda hipotecaria de más de 20 años no significa nada?

Entonces, ¿es un asunto de discriminación? ¿Me discriminan por mi estatus civil?

Me gustaría que alguien que conozca como funcionan esos sub-mundos me cuente qué puede ser la razón por la que soy indeseable para ingresar a ese país.

Los gringos se quejan de los inmigrantes ilegales pero niegan la entrada a profesionales que lo único que queremos es hacer turismo. Por eso y muchas otras razones, seguiré prefiriendo a los europeos y no a los big shots de los gringos.

Muchas gracias Embajada Americana, me hicieron perder dinero, tiempo y por supuesto, cantidades increíbles de bilis. Y lo peor: las ganas de viajar a su país.

 

Animales, Dog lover, Featured

Chuchos en mi vida, parte 1

De la muerte del Bonsito y del Canchito han pasado 8 años y 7 años respectivamente, y sin embargo, mi corazón sigue amándolos, aunque ahora sean ángeles del otro lado del puente del arcoiris.

 

Lo habíamos esperado con ansias, mi hermana y yo. Antes de conocerlo, jugábamos con su versión “imaginaria” (aunque en esa versión se llamaba Lanitas) y juro que podía verlo correr.

A pesar de que tanto mi papá como mi mamá eran chucheros, en ese momento no teníamos perro. Y mi hermana y yo nos moríamos por uno.  Debimos insistir bastante porque un 14 de diciembre de 1993 llegó mi papá del trabajo con una bolita negra y peluda entre los brazos: era nuestro Bonsai. Así sugirió mi abuelito que lo llamáramos porque no crecería mucho.  Y desde ese día en adelante nuestro Bonsito fue una parte muy especial de nuestra niñez, que terminaría pronto para mi,  y de nuestra adolescencia.

Un año después, para la tradicional quema del diablo del 7 de diciembre, por un descuido, el Bonsi se salió alborotado y enojado por tanto ruido de los cuetes y de la gente. Fue la primera vez que mi hermana y yo lloramos muchísimo. Nuestro perrito se había perdido y se nos quebró el corazón.

A manera de consuelo, nos regalaron otro perrito, de la misma raza (French Poodle) a quien llamamos Canchito. Debo decir que siempre me quedé con una basurita de culpa en el corazón porque yo no le presté atención al Canchito cuando llegó siendo una bolita amarilla. Yo solamente podía llorar por el Bonsi, al igual que mi mamá que estaba desconsolada. Se ofreció recompensa y llenamos los postes de la colonia donde vivíamos de su carita. Nada. Pasaron los días y empezamos a aceptar que no regresaría.

Pero el 25 de diciembre, a las 5 de la mañana, el Bonsi golpeaba la puerta desesperado pidiendo que lo dejaran entrar. Llegó enfermo, deshidratado y con fiebre. Lleno de mozotes y ansioso. Pero estaba en casa. Después de una hospitalización de un par de días, el Bonsi y el Canchito fueron nuestros perrhijos por más de 16 años.  El Canchito, siempre más débil y enfermizo, vivió casi 16 años y el Bonsito llegó casi a los 18 años de vida. Su corazoncito no resistió mucho tiempo después que el Can muriera.

Sin embargo, si llegó a conocer a mi Bowie, esa hermosa peluda que AMA rescató de las calles de Mazatenango gracias a Ita, una colaboradora que le dio una oportunidad como hogar temporal.

Decidimos darle la oportunidad a una rescatada cuando el Canchito murió, porque no queríamos que el Bonsito estuviera solo, y para ese entonces eramos voluntarias de AMA y eso de “adopta antes de comprar” nos caló. Así que la Bowie llegó a nuestra vida y vivió esa transición entre el ciclo del Bonsito y su ciclo. Porque un par de años después ella misma tendría su manada: primero llegó el Pepe, luego la Botoneta y por último la Lupita. 

De la muerte del Bonsito y del Canchito han pasado 8 años y 7 años respectivamente, y sin embargo, mi corazón sigue amándolos, aunque ahora sean ángeles del otro lado del puente del arcoiris. Estoy segura que nos visitan y que algún día, en algún plano o dimensión, los voy a ver de nuevo.

 

Academia

La narrativa corta de Norma García Mainieri y las estrategias de construcción de personajes colectivos populares. Cuentos de muerte y resurrección.

Ponencia presentada en el XI Congreso Internacional de Filosofía de la URL, 13 de octubre del 2018

Norma García Mainieri (Guatemala, 1940 – 1998), se graduó como Licenciada en Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos (USAC) en el año de 1968, además de realizar estudios de Maestría en Letras de la misma facultad. Así mismo, realizó estudios de especialización en Arqueología y se desempeñó como docente en la Escuela de Historia y en la Facultad de Humanidades de la USAC, entre otras actividades y cargos académicos.[1]

Además de numerosas publicaciones, algunas de éstas inéditas, en el campo de las Ciencias Sociales, Norma García destacó sobre todo en el campo literario, firmando su obra bajo el pseudónimo de Isabel Garma, el cual utilizó pues “se vio obligada”, según Ofelia De León,  ya que escribió su obra en la época de mayor represión.[2] Sin embargo, para efectos del presente ensayo nos referiremos a ella como Norma García Mainieri, como una forma de rescatar su nombre en la historia.

Narradora y poeta, Norma García publicó 3 libros de cuentos, uno de éstos de forma póstuma, 2 libros de poesía, investigaciones y ensayos, así como algunos cuentos y poemas sueltos, por ejemplo, en revistas nacionales y extranjeras.[3]

Ana Sylvia Monzón sitúa a García Mainieri entre “las pioneras del siglo XX”, junto a otras autoras como Lucrecia Méndez de la Vega, Alaíde Foppa o Ana María Rodas.[4]

Sus amistades y colegas la recuerdan como una auténtica feminista, además de ser poseedora de una fuerte consciencia social, la cual imprimió en la mayoría de su obra tanto narrativa como poética, misma que a criterio de la Dra. Stacey Schlau, de la Universidad de West Chester en Estados Unidos, se encuentra en las fronteras “entre la ficción y la historia”, calificando en especial sus cuentos como cuentimonios,[5] haciendo una alusión al género de narrativa no ficcional o testimonio, o como Humberto López Cruz dice de ella,

la autora mezcla deliberadamente la ficción con la historia para intentar describir la realidad en la Guatemala contemporánea (…) evoca el recuerdo de los que precisamente el gobierno trata de silenciar (…) [es] la referencia de una colectividad oprimida hace que el texto subvierta el discurso denunciatorio y transgreda el código del silencio impuesto a la sociedad por cualquier régimen dictatorial. La realidad ficcionalizada expuesta por Garma no es una excepción.[6]

Situándose constantemente del lado de los desposeídos, y contradiciendo a la historia oficial en palabras de Ofelia De León, es que García Mainieri describió en sus cuentos la vida real de aquella Guatemala de los años 80, sobre todo en Cuentos de Muerte y Resurección (1987).[7]

García Mainieri utiliza como personajes en sus cuentos a sujetos colectivos o populares, a quienes imprime “la posibilidad de sobrevivir y la belleza del espíritu guatemalteco”.[8]

Nos gustaría entonces revisar ¿de qué estrategias discursivas se valió García Mainieri para representar a este sujeto colectivo en su primer libro de cuentos? Y ¿cómo estas estrategias la acercan a hibridaciones entre la narrativa ficcional y la narrativa no ficcional, es decir, el género testimonial?

Antecedentes

La figura de Norma García Mainieri nos interesa en especial por la temporalidad en que escribe su obra, la cual está marcada por los acontecimientos actuales de aquel momento, ya que, aunque se trata de acontecimientos “no oficiales”, García Mainieri retrata la realidad de manera tan frontal que no puede uno menos que admirar su valentía. Es más, se trata de una posición transgresora el hecho de registrar, a través de la estrategia de encubrimiento por la ficción, los sucesos que se silenciaban oficialmente, siendo quizás esta su principal estrategia discursiva de las que se valió García Mainieri para desafiar, no solamente al canon masculino y patriarcal[9] sino a todo el aparato opresor del momento.

Además de que, al escribir sus cuentos, o cuentimonios, durante los años 80, García Mainieri se adelanta algunos años a esa “transformación que sufre el panorama de las letras” en palabras de Alexandra Ortiz – Wallner[10], hacia el fin de la guerra y de la firma de los Acuerdos de Paz a mediados de los años 90.

Del género al testimonio. Un enfoque teórico.

Partiendo de que tanto el testimonio como el género (gender) son géneros que persiguen, entre otras cosas, la reivindicación y la posibilidad de expresión de la voz de la otredad, nos parece adecuado revisar para efectos de este ensayo, la figura del sujeto colectivo construido por García Mainieri en sus cuentos bajo la luz que arrojan dichas teorías.

Jorgelina Corbatta[11], en su ensayo Para un balance de fin de siglo de la producción femenia / feminista en (sobre) Latinoamérica, citando a Mary Louise Pratt, habla sobre la importancia de que el debate sobre el género, llevado a cabo por hombres y mujeres, tenga un lugar central en la historia intelectual de Latinoamérica, así como el debate de la identidad. Y añade que “debería ser reconocido como central en el proceso de auto – creación y de auto – comprensión de la sociedad. Dicho paralelismo, como Corbatta lo califica, entre género e identidad se debe destacar como un hito necesario de analizar.[12] Paralelismo que nos es posible descubrir en la narrativa corta de García Mainieri, por ejemplo, en el cuento Y cuando las pascuas fueron sangre, en que la protagonista es una maestra en busca de iniciar su carrera en un pueblo al que llega como extraña y en el que al cabo de un tiempo se gana la confianza de los lugareños y le comparten la tragedia de aquel lugar dado que ella inquiere desde el inicio acerca de un suceso que le parece misterioso. García Mainieri utiliza a la tradicional y emblemática flor de pascua como el símbolo de resistencia de un pueblo que se une en silencio, pero firme, que remite a la sangre de los muertos. ¿Qué mejor forma para un pueblo que hacer notar su resistencia con uno de los símbolos de su identidad? Por cierto, esta imagen nos remite también al concepto propuesto y discutido por Judith Butler acerca de los actos performativos como acciones de resistencia.[13]

Por cierto, también encontramos una fuerte carga simbólica en Las mazorcas y los sueños, en el cual, la protagonista es la misma autora utilizando su seudónimo, Isabel. Al comentar ese cuento, la autora se refiere al simbolismo del mismo y por ende lo difícil de redactarlo. En el cuento, ella explica cada elemento de la pesadilla que atormentaba a la protagonista, señalando la red de mazorcas y al maíz como el alimento vital, y cómo el recogerlo era símbolo de su lucha.[14] Creemos que este cuento en sí mismo provee una interesante oportunidad de análisis más a detalle.

Otra figura interesante en el cuento antes mencionado es el personaje femenino que es quien se posiciona en el pueblo como una figura de conocimiento, inspirando de cierta forma la confianza y el respeto suficientes para recibir el testimonio de boca de los actores principales de la historia. Dado que ella sería parte de aquel lugar su necesidad de entender la historia provoca que aquellos lugareños le compartan su perspectiva de los hechos, es decir, su forma de auto – comprender lo que sucedió para poder continuar. Y podemos denotar cómo esa colectividad funcionaba aun cuando sostuvieran silencio ante los extraños a su entorno, ya que unánimemente habían protestado en silencio, con ese homenaje carmesí en la explanada camino al cementerio.

El hombre disminuyó la velocidad del paso. El camino bordeado de pinos terminaba ante una ancha explanada, en la cual se agitaban como una inmensa oleada roja millares de pascuas.

Aquí están las pascuas – musitó la muchacha sintiéndose sumergida en las ráfagas de viento que venían de las flores.

Sí, aquí están – respondió el hombre…[15]

 

Corbatta cita también a Josefina Ludmer, quien discutiendo sobre la escritura de mujeres y ciertas estrategias discursivas, menciona  Las tretas del débil, la que plantea como una resemantización utilizada por el sujeto subalterno y marginal para convertir ese lugar asignado en una zona de subversión intelectual[16] explicándolas como:  no decir que se sabe, decir que no se sabe decir y no decir por no saber, caso que se puede aplicar al silencio de los lugareños del cuento antes mencionado pero también en otros cuentos de la misma antología, como en Consagración y secuestro, en el que además del contraste entre ambos eventos descritos en el cuento (una celebración religiosa y la tortura de un grupo de capturados), hay personajes fuertemente castigados por su decisión de callar.

Pero el “no decir que se sabe” aplica también como una de las estrategias discursivas utilizadas por García Mainieri al redactar Una mujer anodina, al crear a una mujer militante en plena zona urbana, nuevamente el personaje central es una mujer, quien trabajaba en una oficina de publicidad, bajo el disfraz de anodina, de sencilla, hasta simple,

Nadie lo hubiera pensado de ella.

¡Se veía tan callada, tan tímida! – comentó Martita, su compañera de oficina en una importante agencia publicitaria.

Sin embargo, viéndolo bien, era algo misteriosa – Carlota se acercó a su amiga y habló en voz baja – ; no se le conocían amigos y quitando a los compañeros de trabajo con los que a veces platicaba, siempre andaba sola. [17]

La autora, al comentar dicho relato[18], el cual redactó a insistencia de una amiga basándose en un hecho real, indica que lo central del mismo es indicar cómo cualquier persona, por sencillo que parezca, es capaz de ser héroe o villano.

Por otro lado, para revisar los cuentos en cuestión desde el punto de vista del género testimonial, se hace necesario mencionar lo propuesto por John Beverley al situar al testimonio como un género literario post-novelesco, afirmando que “el testimonio guarda la misma relación con la novela moderna que la novela picaresca con los géneros de narrativa idealista del Renacimiento (…) el testimonio es una de las formas en que podemos ver y participar a la vez en la cultura de un proletariado mundial en su época de surgimiento”[19]

Hugo Achugar, otro de los teóricos del género testimonial, califica a las fronteras de dicho género como porosas, al discutir cómo el testimonio abre su propio espacio más allá de la biografía, autobiografía, discurso histórico, etc. Sin embargo, resalta que, aunque “sea posible la ficcionalización de un testimonio (…) no implica que se valide su identificación con el testimonio”[20]. Es decir, no necesariamente puede catalogarse toda ficcionalización de relatos o hechos reales como género testimonial, dado que hay una serie de factores que deben cumplirse para efectos de ser identificados dentro del género en cuestión ( para lo cual sugerimos leer y revisar la teoría testimonial por ejemplo, el libro de John Beverley y Hugo Achugar[21]), sin embargo, si podríamos hablar de una hibridación entre la narrativa ficcional y la no ficcional al referirnos a los cuentos de García Mainieri, en especial, “Cuentos de muerte y resurrección”.

En sus cuentos es posible identificar constantemente la construcción de lo que Doris Somer llama el yo colectivo[22], como uno de las estrategias discursivas del testimonio. En uno de sus cuentos más revisados, El pueblo de los seres taciturnos[23], el yo colectivo se identifica en la voz del chofer que ayuda al forastero, representando a una comunidad que había decidido olvidar lo sucedido en el pueblo cercano, Santa María de la Bendición. Quienes después de la muerte del forastero, el comandante Abel, recordaron de nuevo todo. Pero también en la voz del mismo comandante, quien era el único que había sobrevivido y que había olvidado mucho de lo que pasó como un mecanismo de defensa[24], recuperando su memoria completa solamente al momento de su muerte. Sin embargo, su visita y los pocos fragmentos de lo que recordaba provocó la recuperación de la memoria de aquel pueblo que había decidido olvidar. Aquí hay una figura interesante que analizar más a detalle.

Pero quizás, del libro que estamos revisando, el cuento que más elementos testimoniales presenta es La voz que no cesa de contar, con la figura central de una mujer anciana que cuenta a un grupo de jóvenes con la asignación de investigar en aquel pueblo, quienes después de escuchar las historias no podían dejar de pensar en ellas.

Quizás de todo el cuento, lo que más resalta es la siguiente frase,

Y entonces habló: – Porque debemos conocer nuestras historias y nos han negado el don de la escritura, escuchamos la voz que nunca ha cesado de contar.[25]

Sin embargo, hacia el final, los jóvenes (que sobreviven a la tragedia que vive el pueblo estando ellos allí por tener vínculos con el gobierno), quedan estremecidos con la prohibición de hablar. Y hay algo muy interesante: García Mainieri cierra el cuento con la siguiente frase,

El soñador quedó tan golpeado que no podrá hacerlo durante algún tiempo, pero… ¿cuánto tiempo?[26]

Y la estrofa en el margen, que acompaña esa frase final dice,

Voces, se escuchan

las voces

mi voz entre ellas

tendrá que contar.

Creemos que es un momento epifánico de García Mainieri en que se convence de que llegaría el momento de contar y transmitir aquella voz que solamente tenía como arma la oralidad.

 

Intertextualidad

Desde el punto del análisis intertextual[27], en que, según Lauro Zavala, “todo texto – todo acto cultural y por lo tanto todo acto humano – puede ser estudiado en términos de la red de significación a la que pertenece.”[28],  el espacio y el tiempo en que se desarrollan las historias narradas por García Mainieri son elementos que también permiten deconstruir sus cuentos y agregan al imaginario literario guatemalteco relatos que forman ya una red de significación en sí. No será lo mismo que un lector extranjero, ajeno al contexto histórico, lea los cuentos a que éstos sean leídos por un lector con una mirada distinta, conocedora de la carga histórica en los mismos. Zavala dice al respecto que “la intertextualidad es resultado de la mirada que lo construye”.[29]

García Mainieri, recurre constantemente a utilizar espacios rurales que podrían ser en cualquier pueblo del interior de Guatemala, aunque también algunas de las historias transcurren en espacios urbanos por lo general impregnados de un intenso contraste entre oprimidos – privilegiados, rebeldes – civiles, fracasados – exitosos. El tiempo en que ocurre lo narrado es por lo general en la época de mayor represión en el país.

 

Conclusiones

Sin duda este breve ensayo deja abiertas las puertas para nuevos análisis, más exhaustivos de cada uno de sus relatos, así como de sus otras publicaciones. Análisis que aportarían hallazgos interesantes de una de las autoras guatemaltecas que debemos traer a la luz nuevamente.

Sus estrategias discursivas giraban alrededor de su ser social consciente de la realidad injusta de su país, elementos que le permitieron construir personajes colectivos con una fuerte voz, voz que necesitaba ser escuchada – o leída, en este caso- y a quienes construye a partir de hechos reales, trasladando su narrativa del campo ficcional hacia esas fronteras con el género testimonial, una hibridación.

Corbatta citando a  Talpade Mohanty[30] en Third World Women and the Politics of Feminism (1991), menciona cómo el feminism tercermundista, más allá de una postura esencialista es una postura política, una comunidad de resistencia. Sin duda, Norma García Mainieri asume su postura feminista escribiendo sus relatos y dejándolos para la posteridad y para nuevos públicos que se adentren en la historia que se ha luchado por rescatar de lo anónimo, de lo “no oficial”.

Creemos firmemente en la importancia de reeditar sus libros de narrativa y de poesía, no solamente como un homenaje a su memoria sino a su valor histórico y reivindicativo no solamente a García Mainieri como una escritora guatemalteca que debe ser releída, sino a los seres anónimos que inspiraron sus relatos, a quienes ella misma dedica el libro que hemos comentado.

Juan Pablo Escobar Galo dice que el autor es

aquel que elabora el discurso de una obra con el deseo de transmitir una idea, postular una teoría a favor de o en contra de una historia o frente a un acontecimiento histórico (…) es el creador de la obra discursiva o el resultado de ella en vías de generar una proyección hacia los demás sujetos.[31]

Más adelante, Escobar comenta cómo el autor está dentro de un contexto[32], es decir, una realidad, que delimitará e influirá sus formas discursivas, todo lo cual incidirá en su función – autor.

García Mainieri dijo una vez “tengo una meta muy importante: quisiera ser leída por las clases populares de mi país, las que desafortunadamente, son en su mayoría analfabetas”[33]. A 30 años de la publicación (no oficial) de su primer libro de cuentos, deseamos dejar la inquietud por releer sus relatos, por escudriñar a los personajes de los que se sirvió para transmitir, aunque encubierta en ficción, una realidad que resuena hoy más que nunca en nuestra historia.

 

 

Bibliografía

Acevedo, Ramón Luis. 17 narradoras latinoamericanas. Guatemala: Editorial Piedra Santa, 2013.

Achugar, Hugo. «Historias paralelas / historias ejemplares: La historia y la voz del otro.» Achugar, John Beverley y Hugo. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002. 61 – 83.

Beverley, John. «Anatomìa del testimonio.» Revista de crìtica literaria latinoamericana. (1987): 7 – 16.

Butler, Judith. «Performatividad, precariedad y políticas sexuales.» AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana 4.3 (sept – dic 2009): 321 – 336. http://www.redalyc.org.

Corbatta, Jorgelina. «Para un balance de fin de siglo de la producción femenina / feminista en (sobre) Latinoamérica.» La literatura iberoamericana en el 2000. Balances, perspectivas y prospectivas. EEUU: Wayne University, 2003. 1 – 17.

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Garma), Norma Garcia Mainieri (Isabel. Cuentos de muerte y resurección. Guatemala: Oscar de León Palacios, 1996.

Meléndez, Ofelia Columba De León. «Norma García Mainieri ¡presente! (Homenaje a una colega y amiga).» Estudios – Instituto de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Arqueológicas (1998): 192 – 196.

Monzón, Ana Sylvia. «Las mujeres, los feminismos y los movimientos sociales en Guatemala: relaciones, articulaciones y desencuentros.» Cuaderno de debate FLACSO (2015): 1 – 36.

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Zavala, Lauro. Cómo estudiar el cuento con una guía para analizar minificción y cine. Guatemala: Palo de hormigo, 2002.

 

[1] Ofelia De León Meléndez. Norma García Mainieri ¡presente! (Homenaje a una amiga y colega). Guatemala: Estudios, 1998, p.193 – 196. Todas las citas de Ofelia De León son de este artículo.

[2] De León Meléndez, 196.

[3] Para efectos de este ensayo, nos enfocaremos  en el libro “Cuentos de muerte y resurrección” (1987).

[4] Ana Sylvia Monzon. Las mujeres, los feminismos y los movimientos sociales en Guatemala: relaciones, articulaciones y desencuentros. Cuaderno de debate. Guatemala: FLACSO, 2015, 29.

[5] De León Meléndez, 196.

[6] Humberto López Cruz. “El pueblo de los seres taciturnos” de Isabel Garma: la colectividad del uno y la manifestación conjunta contra el poder. Ilustres autores guatemaltecos del siglo XIX y XX. Guatemala: Artemis Edinter, 2004, 201. Las negrillas son nuestras.

[7] La edición de 1987, publicada en México, no fue autorizada por la autora, lo cual aclara en la edición de 1996 por la Editorial Oscar De León Palacios.

[8] De León Meléndez, 196.

[9] Monzón, p.29.

[10] Alexandra Ortíz – Wallner. Narrativas centroamericanas: problemas de la constitución de una categoría de periodización literaria. Iberoamérica. America Latina – España – Portugal. 2005, 141.

[11] Jorgelina Corbatta es una especialista en literatura argentina y latinoamericana que ha publicado, entre otras obras, libros sobre feminismo y escritura femenina en América Latina.

[12] Jorgelina Corbatta, Para un balance de fin de siglo de la producción femenina / feminista en (sobre) Latinoamerica. La literatura iberoamericana en el 2000. Balances, perspectivas y prospectivas. EEUU: Wayne University, 2003, 1. Todas las citas de Corbatta son de este ensayo.

[13] Ver Judith Butler en el ensayo “Performatividad, precariedad y políticas sexuales”, en AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, septiembre – diciembre 2009, p. 321 – 336.

[14] Norma García Mainieri. Las mazorcas y los sueños, trilogía. Cuentos de muerte y resurrección. Guatemala: Editorial Oscar de León Palacios, 1996, 85 – 86.

[15] Extracto del cuento Y cuando las pascuas fueron sangre, del libro “Cuentos de muerte y resurrección” (1987), p. 49 – 61.

[16] Corbatta, 4.

[17] Extracto del cuento Una mujer anodina, del libro “Cuentos de muerte y resurrección” (1987). El resaltado es nuestro.

[18] En el libro “Cuentos de muerte y resurrección”, edición de Oscar de León Palacios (1996), la autora comenta brevemente cada uno de los cuentos hacia el final del libro.

[19] John Beverley. Anatomía del testimonio. Revista crítica literaria latinoamericana. Lima: 1987, 16.

[20] Hugo Achugar. Historias paralelas / historias ejemplares: La historia y la voz del otro. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002, 63.

[21] El libro al que nos referimos es “La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa”, publicado en 2002.

[22] Doris Sommer. Sin secretos. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002, 158.

[23] Norma García Mainieri. El pueblo de los seres taciturnos. Cuentos de muerte y resurrección. Guatemala: Editorial Oscar de León Palacios, 1996, 13 – 26.

[24] García Mainieri, 24.

[25] Norma García Mainieri. La voz que no cesa de contar. Cuentos de muerte y resurrección. Guatemala: Editorial Oscar de León Palacios, 1996, 96.

[26] García Mainieri, 104.

[27] Según Lauro Zavala (2012), “La intertextualidad es la característica principal de la cultura contemporánea (…) el concepto de intertextualidad presupone que todo texto está relacionado con otros textos, como producto de una red de significación. A esta red llamamos intertexto”. (p..9-10)

[28] Lauro Zavala. Cómo estudiar el cuento con una guía para analizar minificción y cine. Guatemala: Palo de Hormigo, 2002, 9.

[29] Zavala, 10.

[30]  Corbatta, 8.

[31] Juan Pablo Escobar Galo. El autor y sus formas discursivas: perspectiva desde Michel Foucault. Revista Cultura de Guatemala. Guatemala: Editorial Cara Parens, 2017, 128..

[32] Escobar Galo, 131.

[33] Ramón Luis Acevedo. 17 Narradoras latinoamericanas. Guatemala: Piedra Santa, 2013, 88.

personal projects

Bloggin’

Debo admitir que este blog nació un poco a la fuerza. Ya había empezado un par con anterioridad y por falta de disciplina los dejé “en construcción”.

Sin embargo, hoy me propongo a continuar con este ejercicio de escritura, por un lado porque debíamos iniciar un blog sobre el curso de Branding de la maestría (que está en una pestaña aparte), pero por el otro lado, porque estoy decidida a continuar lo que dejé inconcluso un par de veces en el pasado.

Amo leer y aunque siempre he escrito (en papel o en la compu), lo he hecho esporádicamente y sin conectar una cosa con la otra. Han sido ideas random por aquí y por allá. Narraciones cuestionando el presente del momento, o registros de situaciones interesantes.

Puede que a nadie le interese leer lo que comparto… Pero puede que sí. Algún consejo, algún comentario, alguna crítica. Y si es así, habré trascendido.

 

Blog Inbound Marketing

Cómo hacer que tu proceso de ventas sea Inbound

El proceso de ventas se ha transformado en los últimos años. Ahora podemos hablar de “proceso de ventas inbound”, llegando ya casi al final de la certificación de Inbound Marketing de Hubspot.

Ahora bien, no se puede saber de Inbound Marketing sin tomar en cuenta las Ventas Inbound porque es importante saber qué pasa con todas esas oportunidades de venta que convertimos desde el proceso de Marketing.

Las ventas Inbound están en la parte de cierre de la Metodología de Inbound.

Así como se ha transformado la forma de hacer Marketing, también se ha transformado la forma de vender. 

¿Recuerdas aquellos vendedores que llamaban en frío? Nos mareaban con un discurso estático y sin darnos posibilidad de hablar. ¡Terrible! (Seamos honestos, aún existen…)

El proceso de ventas debe ser enfocado, al igual que el de Marketing, en el cliente. Esto significa que vamos a aplicar lo mismo de atraer, proveer contenido, etc. Es el cliente el que investiga, y así, entre más información proveamos más credibilidad tendremos con éste. 

Normas para transformar tu manera de conectar:

  • Crea empatía
  • Conoce a tu audiencia
  • Habla el mismo idioma que tu prospecto
  • Se útil

 

Sobre todo: recuerda darle a tu prospecto / cliente una experiencia relevante desde el principio hasta el fin.